[ESPECIAL HALLOWEEN] Los 6 momentos más terroríficos de Tomb Raider

El Día de Muertos en Shadow of the Tomb Raider.

Shadow of the Tomb Raider

En el último juego de la franquicia, Shadow of the Tomb Raider, Lara Croft visita Cozumel, México, con Jonah Maiava durante el Día de Muertos con tal de seguir al doctor Domínguez para descubrir más detalles acerca de la Trinidad y la posición que ostenta el propio doctor en la organización.

Este momento nos dejó decenas de grandes detalles sobre la celebración de un día tan especial en la cultura mexicana, sobre todo por la excelente ambientación que Eidos Montréal, principal desarrolladora del juego, consigue plasmar durante toda la fase del juego.

Desde los disfraces que los lugareños y la misma Lara utilizan, hasta la increíble decoración “macabra” repartida por toda la ciudad de Cozumel en el día de honrar a los difuntos. Si exploramos la zona con detalle, podemos descubrir mucha información entre las conversaciones de los presentes con Lara y las que tienen entre ellos mismos.

Allí, la muerte se celebra como un paso hacia un mundo mejor, una transición que no requiere de tanto dolor y duelo; incluso, se puede decir que lo ven como algo bueno porque saben que sus familiares o amigos residen ahora en un ambiente de absoluta paz y serenidad.

La iluminación (ya sea por las velas, bengalas o fuegos artificiales), las calaveras pintadas con todo tipo de detalles y las máscaras que se usan durante el Día de Muertos invitan a pensar que a muerte no debe verse como algo tan negativo, sino como un hecho que es parte de la vida y, en ocasiones, como una celebración al conocer que nuestros más allegados, al término de su historia carnal, siguen presentes en alma y legado.


Baba Yaga en Rise of the Tomb Raider.

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La historia de Baba Yaga que conocimos en Rise of the Tomb Raider como parte de uno de sus DLC’s del modo historia no se limita solo a las mentes creativas del juego, sino que está basada en una historia real de un cuento de hadas ruso.

Baba Yaga es un personaje en el folclore y la mitología eslava. Representado como una mujer de avanzada edad, su imagen busca causar terror entre los conocedores de esta historia, pero sobre todo por aquellos que la escuchan por primera vez.

En Rise of the Tomb Raider, aparece como un personaje que, supuestamente, ha sido la culpable de asesinar a la abuela de Nadie (uno de los personajes secundarios del juego). Como Lara Croft, debíamos adentrarnos en la cuenca maldita para encontrar a Baba Yaga, pero no lo teníamos nada fácil, ya que necesitábamos el antídoto a un veneno y la suficiente fuerza mental para no creer todo lo que nos cuentan.

Este DLC es tan divertido y tenebroso como instructivo, porque nos muestra que, en el fondo, no todo tiene por qué ser real, sino que hay explicaciones a muchos misterios, así como multitud de engaños que pueden hacernos creer lo que no es. Y este es uno de esos casos.

Al final, resultaba ser la propia abuela de Nadia quien se hacía pasar por Baba Yaga después de tantos años, cegada por la locura de la historia y por la desesperación al creer que había perdido a su familia. Todo acaba bien para ellos, pero, de haber intentado resolver el misterio con anterioridad, las cosas no se hubieran descontrolado tanto…


Los esclavos vikingos en Tomb Raider Underworld.

Vikingos

Tomb Raider Underworld nos regaló innumerables momentos oscuros a partir de la segunda mitad del juego, sobre todo cuando teníamos que adentrarnos en los lugares más recónditos para hacernos con los guantes, el cinturón y el martillo del dios nórdico Thor alrededor del mundo.

Sobre todo, cuando, en México, en la Isla de Jan Mayen y en las profundidades marinas del Ártico, teníamos que hacer frente a hordas de esclavos vikingos, muertos vivientes, que se abalanzaban sobre nosotros en masa, teniendo que ser lo suficiente rápidos como para no caer en sus garras y ser despedazados en segundos. O… en lo que se acabó convirtiendo Amelia Croft, la propia madre de Lara. Menudo final más trágico.

Estos no muertos dejaban de ser un gran reto una vez conseguíamos el tan ansiado martillo de Thor, un arma tan poderosa que podía hacer explotar a los esclavos en mil pedazos con un solo raya certero contra uno o varios de ellos, pero antes de eso, teníamos que conseguirlo en la anteriormente mencionada isla de Jan Mayen.

¿Quién no recuerda esas veces en las que teníamos que correr para no ser atrapados porque enfrentarse a las hordas era una decisión poco acertada? Por mucha munición que pudiéramos tener, destruirlos no resultaba tarea fácil y, si se apelotonaban, Lara Croft no corría la mejor de las suertes.

Eso sí, estoy seguro de que, muchos de nosotros, hemos atropellado a mas de uno mientras conducíamos esa pedazo de moto tan características de Underworld. Esas ruedas podían acabar con cualquier cosa, incluso partir en dos a estos esclavos atrapados en la eternidad, custodiando el martillo y el equipo del dios Thor.


La ascensión fallida de Tomb Raider.

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El reinicio de Tomb Raider en 2013 dio varias vueltas antes de convertirse en el producto final que vimos. Inicialmente, el juego iba a estar directamente enfocado en el terror, considerándose todo un survival horror localizado en una enorme isla desierta en Japón, infestada por extrañas criaturas que harían de la supervivencia de Lara Croft una verdadera locura casi imposible.

Sin embargo, esta idea fue finalmente descartada y el reinicio se rehízo prácticamente de cero, quedando el resultado que vimos en 2013, el cual es bastante tenebroso en muchas de sus partes pero no tanto como lo que Crystal Dynamics tenía en mente por entonces, allá por el 2009.

Cabe mencionar este “momento”, por mucho que no llegara a ver la luz, porque pudo haber sido el comienzo de la trilogía de los orígenes de Lara Croft, la cual seguramente hubiera cambiado de sobremanera con este giro de la franquicia, muchísimo más salvaje que el reinicio final, aunque es muy buen juego, pero quizá no tan visceral y gore como pretendía serlo en su fase más “beta”.

Montados a caballo, con un arco en mano y decenas de seres sobrenaturales y de una apariencia tétrica, de todos los tamaños, buscándonos a través de la desconocida isla para acabar con nosotros de la peor de las maneras. Una idea descartada que podría haber llamado mucho la atención, quizá en un futuro o con otra IP diferente que se ajuste más a ese estilo de juego.

Ahora solo queda preguntarnos qué hubiera sido si… Pero, sinceramente, Tomb Raider también tiene muy buenos momentos de puro terror como el mismo inicio en el den carroñero, la guarida de los Oni con todos los cuerpos destrozados y la misma guardia de la tormenta. O, ese guiño a The Descent con Lara saliendo entre el río de sangre. Épico.


La Isla Negra en Tomb Raider Chronicles.

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Las historias que se cuentan en Tomb Raider Chronicles, como tributo a una Lara a la que se le da por muerta tras los trágicos sucesos vividos en Egipto, donde fue “sepultada” bajo decenas de tocas, no dejaron indiferente a nadie. Conocer alguno de los viajes de la arqueóloga fue mucho más que interesante, una especie de cambio de aires mientras se desarrollaba el Tomb Raider de la siguiente generación.

Más adulta o más joven, Lara Croft siempre ha sido una aventurera hecha y derecha, aunque una de sus mayores aventuras, contadas en sus crónicas, sucede cuando ella apenas es una adolescente, pero se lo buscó cuando se metió de polizona donde no estaba invitada.

Así acabó llegando, con el padre Duncan, a la Isla Negra de Irlanda, una isla supuestamente deshabitada… por humanos, al menos, porque este lugar estaba infestado de demonios y criaturas sobrenaturales que le dan más de un susto a la joven Lara, ¡y a nosotros! Desde pequeños seres que te persiguen para hacer de la exploración un horror, hasta un hombre ahorcado en un árbol, letales fantasmas que aparecen de repente y un demonio montado a caballo que, en sus mejores momentos, fue un soldado ruso.

Tanto los “habitantes” de esta isla, como su ambientación oscura y tétrica, por no decir las historias que nos encontramos en ella, hacen de este nivel uno de los más icónicos no solo del juego, sino también de toda la saga, porque podemos ponernos en la piel de una Lara primeriza y algo torpe que, aún así, consigue dar con la clave pata controlar al demonio en cabeza.

Todo un reto superar este nivel sin parpadear o querer tirar el mando por los constantes sustos que nos “regala” Isla Negra. Está claro que Lara siempre ha apuntado maneras para convertirse en una mujer valiente y sin miedo, pero es muy probable que, a pesar de su coraje, también quisiera largarse de allí rápido.


El fantasma rojo en El ángel de la oscuridad.

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Si bien El ángel de la oscuridad es en sí de lejos el juego más oscuro y tenebroso de la franquicia, cabe mencionar especialmente el momento más terrorífico de todo el juego: el encuentro con el fantasma rojo como jefe final del nivel La Cámara de las Estaciones para conseguir una de las tan codiciadas pinturas Obscura en los niveles más desconocidos y subterráneos del Museo del Louvre de París.

Lo peor de este jefe final es que había que ser más estratega y hábil que tener las mejores armas y centenares de cargadores de munición, ¡porque es inmortal (principalmente porque ya está muerto)!

No se puede hacer nada contra un fantasma tan aterrador como ese, más que saber qué arma disparar y de qué manera con tal de “aturdirle”, hacerle parar y tener el tiempo justo para coger la pintura de una de las estatuas antes de que el fantasma vuelva a moverse. Si fallas, a repetir la operación. No era nada fácil, el tiempo que había que dedicarle a esa fase era mucho…

Lo peor no era solo la tensión que suponía estar agachado viendo cómo el fantasma buscaba atravesarte (de estar de pie y hacerlo, la barra de vida disminuía considerablemente), y tampoco ese color rojo intenso junto a la apariencia. Lo peor era escuchar esos gritos diabólicos con una música de fondo que no podían hacer peor (o mejor) combinación tétrica para lograr un ambiente y hostil de puro terror. ¡Sin salida!

Este nivel es, sin duda, el más terrorífico no solo de El ángel de la oscuridad, sino también, muy probablemente, de toda la franquicia Tomb Raider. Todo jugador que haya completado esta entrega recordará, además de a los soldados esqueletos y los monstruos marinos, a este fantasma tan épico como horroroso.