Análisis | Shadow of the Tomb Raider: El precio de la supervivencia

El cuarto DLC del juego, a análisis.


Ayer se publicó el cuarto DLC de Shadow of the Tomb Raider, disponible con el pase de temporada o mediante adquisición independiente. Medio mes después del lanzamiento del tercer contenido descargable, llega ahora El precio de la supervivencia, la cuarta entrega de los DLC’s mensuales.

Si bien el El Pilar fue el primer contenido en el que no se incluía el modo cooperativo para la tumba de desafío, tampoco se ha implementado en este nuevo DLC. Como digo siempre respecto a este tema, fue uno de los factores más publicitados de cara a las siete entregas mensuales del pase de temporada, pero ya se comentó que dos de ellos no contarían con él.

Aun estando avisados, personalmente esperaba que esto no ocurriera hasta los dos últimos, pero finalmente han sido el segundo y el cuarto. Esperemos no llevarnos una desagradable sorpresa y que, de ahora en adelante, los siguientes DLC sí tengan opción multijugador en la tumba. Es cierto que esta tumba no lo necesita por la rapidez en la que puede ser completada, por lo lineal que es y por su paupérrima dificultad, pero todos los nuevos contenidos deberían haber tenido ambas opciones de jugabilidad.

El precio de la supervivencia nos ofrece una aventura completamente nueva que tiene como objetivo ampliar la experiencia del juego principal, incluyendo una misión secundaria y una tumba de desafío localizadas en la ciudad oculta de Paititi.

Las recompensas por jugar son el atuendo Camuflaje de caza, un uniforme de la Trinidad clásico que hace que Lara haga menos ruido al correr y que también intensifica el efecto de las plantas de percepción para percibir a los enemigos durante más tiempo (así como su variación) y la pistola Aguijón silencioso, equipada con un silenciador ideal para bajas sigilosas (que también tiene una variación). Por último, la habilidad Ojo de rapaz, la cual mejora la capacidad de Lara para localizar enemigos, permitiendo ver su silueta a través de paredes y otros obstáculos.

Lo mejor del DLC es, única y exclusivamente, su misión secundaria. Tanto por su narrativa, como por su extensión y nuevos lugares que abordamos. Es un contenido completo que te deja un buen sabor de boca, a diferencia del estropicio que es la tumba de desafío. Si bien La Pesadilla consiguió brindarnos un equilibrio entre ambas partes del DLC, El precio de la supervivencia no lo logra; la misión secundaria es un 80% de calidad, mientras que la tumba de desafío se queda en un escaso 30%.

Gracias a este DLC podemos conocer más a fondo la historia de los orígenes de Amaru (el doctor Domínguez), cuando su inseparable hermano aún vivía y la razón por la que se unió a la Trinidad. Esta misión narrativa incluye escenas y diálogos que nos harán “entender” multitud de cosas que, por desgracia, no se contaron en el juego principal y que ayudan al jugador a descubrir el pasado y las inquietudes del antagonista principal del juego. Esto hace del contenido un buen DLC, pero le resta puntos al guion de la historia base por tratar de “secundario” algo principal.

Con lo extensa que es la misión secundaria y los peligros que nos encontraremos en ella: soldados de élite de la Trinidad y una cripta con numerosas trampas que puede quitarnos la vida en cuestión de segundos, principalmente, jugar en la dificultad más elevada (Obsesión Mortal), supone un plus de desafío que puede llegar a ser desesperante, pero mejora la experiencia. Esto es algo que se mantiene en todos los DLC’s publicados hasta ahora, y esperemos que siga así.

Es una lástima que la tumba esté tan mal planteada. Se ha desaprovechado por completo el uso de los cañones, que podrían haber dado mucho más juego, pero tan solo se limita a disparar dos sin ningún tipo de complicación. Lo ideal hubiera sido diseñar una tumba en la que los cañones tuvieran un papel mucho más importante, como tener que trasladarlos por el escenario, calcular los impactos para que sean precisos o, incluso, recolectar y cargar el propio arma con pólvora y bolas de cañón ubicadas en cierto lugar de la tumba (para darle así cierto realismo).

Podrían haberse tomado ideas similares a las del nivel de los trabuquetes de la ciudad perdida de Kitezh en Rise of the Tomb Raider donde, aunque no teníamos que cargarlos, sí desplazar su eje y calcular el área de impacto para tener una mayor interacción con el escenario y aumentar la dificultad. Lo que podría haberse convertido en un elemento memorable para la historia de las tumbas ha quedado en un elemento cualquiera, que pasará sin pena ni gloria aun pudiendo haber sido una tumba marcada por un festival de cañonazos que, de no ser calculados, hicieran que Lara Croft salga volando por los aires de la peor forma posible. Hacer que el contenido destaque.

De la misma manera, otro elemento muy desaprovechado han sido los hongos rojos letales. Apenas hay dos zonas donde tenemos que tener cuidado para no caer en la fatalidad del veneno, pero es muy difícil que, salvo por algún despiste, caigamos en las nubes venenosas. Pasar por las cercanías de los hongos podría haber dado pie a que estos expulsen gas venenoso y tengamos que ir con pies de plomo, o que los cañonazos inunden el área de gas tóxico, ya sea a causa de la rotura de hongos y dispersión de esporas. Como pasaba con los cañones, explotar aquello que se ha diseñado.

CONCLUSIÓN:

El precio de la supervivencia (The Price of Survival), tiene una misión secundaria digna de mención: extensa, con buena narrativa y completa. Sin duda, lo mejor del DLC con diferencia. Su tumba, sin embargo, resulta fría, amarga y muy fácil de resolver en pocos minutos. Nada destacable. Asimismo, la restricción de traje en Paititi no permite disfrutar del DLC con el atuendo principal del mismo, lo cual resulta un sinsentido. Igualmente, la ausencia del modo cooperativo es notable, aunque la tumba no lo necesita en absoluto por su simpleza.

NOTA FINAL: 72/100.

LO MEJOR:

  • La duración y calidad de la misión secundaria, dividida en varias partes diferenciadas cada una de ellas por un objetivo principal: combate, puzles y exploración.
  • La cripta de la misión secundaria, que resulta mucho más compleja que la propia tumba de desafío.
  • La narrativa y los diálogos de la misión secundaria, de los más profundos y memorables del juego.
  • Ahondar más en la historia de Amaru, un personaje del que apenas conocíamos nada más allá de pocos datos que podemos encontrar en documentos, convirtiéndole en un personaje más humano y descubriendo el por qué de sus actos…

LO PEOR:

  • … que ningún sentido tiene una vez se termina la campaña principal del juego, aunque se agradece. Hubiera estado mucho mejor poder conocer esta historia durante el desarrollo de la misma, no cuando ya está muerto (en caso de haber acabado el juego).
  • La tumba de desafío, tanto por su ridícula dificultad como por su escasa duración. Muy simple.
  • El hecho de que no se pueda utilizar el traje principal del DLC por las restricciones de vestuario de Paititi. No tiene sentido.
  • Por segunda vez tras El Pilar, la ausencia del cooperativo. Ofrecería muchas más posibilidades de juego.
  • El mal planteamiento de los cañones de la tumba; innecesarios y desaprovechados.
  • Lo imperdonable: varios bugs importantes en el DLC.

Análisis | Shadow of the Tomb Raider: La Pesadilla

El tercer DLC del juego, a análisis.


Ayer se publicó el tercer DLC de Shadow of the Tomb Raider, disponible con el pase de temporada o mediante adquisición independiente. Semanas después del lanzamiento del segundo contenido descargable, llega ahora La Pesadilla, la tercera entrega de los DLC’s mensuales.

El regreso del cooperativo vuelve por todo lo alto, muchísimo mejor implementado que en el primer DLC, La Fragua, con un nuevo personaje secundario y diversas rutas a escoger por el jugador para completar la tumba de desafío. Asimismo, esto permite que el tiempo de juego sea mayor, porque puede hacerse tanto en solitario como en cooperativo y de muchas maneras, lo cual hace que la duración total del contenido descargable amplíe considerablemente.

La Pesadilla nos ofrece una aventura completamente nueva que tiene como objetivo ampliar la experiencia del juego principal, incluyendo una misión secundaria y una tumba de desafío localizadas en la ciudad oculta de Paititi y la Mansión Croft. Las recompensas por jugar y completar este DLC son un traje y su variación, un piolet y la habilidad Aliento Blanco.

El cooperativo está muchísimo mejor implementado en este DLC que en La Fragua, porque gracias a él podemos, como recalco en varias ocasiones debido a su importancia, seguir varias sendas y vernos ayudados a salvar obstáculos y cruzar abismos con las acciones de nuestro compañero. Es de vital importancia tener sincronización entre ambos, porque sin ella nos quedaremos atascados en la parte final de la tumba una y otra vez. Está claro que se ha sabido dar una mayor importancia y un mejor rendimiento multijugador en este contenido.

De nuevo, este DLC es más largo que los dos anteriores, haciendo que la experiencia de juego sea más extensa y toque varios palos. La inclusión de enemigos (aunque sean puras alucinaciones), agrega un toque de acción en su justa medida así como desafiante y angustioso, porque tan solo estamos armados con una pistola (eso sí, con munición infinita), pero las hordas de enemigos vienen a por nosotros (tanto seres sobrenaturales como solados de la Trinidad), que hace que el contenido sea más completo.

Lo mejor del DLC es un cóctel explosivo entre la misión secundaria (por cómo se genera y localiza esta), y la tumba. Se ha sabido dar un equilibrio a ambas partes del DLC para que, aunque la tumba destaque más por su atractivo y complejidad, la misión secundaria sea digna de recuerdo por la historia que nos cuenta no solo de la historia de Lara, sino también del largo trayecto que hemos recorrido con ella durante la trilogía mediante la aparición de personajes y elementos de anteriores juegos que consiguen hilar mucho más que el juego principal (donde se había olvidado en gran parte de dónde veníamos).

Una vez más, la mayor complicación que el jugador se puede encontrar es jugarlo en Obsesión Mortal (al hacerlo en solitario) y tener que repetir la tumba y la misión secundaria repetidas veces hasta hacerlo sin morir. Igualmente, una buena ejecución de los movimientos y mucha paciencia (pero prisa) son clave para salir adelante y llegar al final del camino.

La tumba, como recalco varias veces a lo largo del artículo, es de las mejores (por no decir la mejor tanto a nivel personal como popular) del juego, tanto por el tamaño de la misma como por su alto nivel de plataformas y puzles a los que debemos hacer frente. Tanto la estrategia como la astucia son dos factores que han de usarse para resolverla sin dar mil vueltas o morir en el intento cada dos por tres. Hay partes “contrarreloj” que también aumentan la dificultad, así que hay que ponerle ojo a absolutamente todo.

Asimismo, volver a ver la mansión Croft aunque sea de esa manera tan “variopinta”, nos invita a creer que tendremos un nueva oportunidad de adentrarnos más en la casa de Lara. Sería una maravilla poder recorrer el interior de sus paredes tal y como hicimos en Lazos de Sangre, uno de los DLC de Rise of the Tomb Raider, con nuevos puzles y áreas que visitar. Eso sí, esta vez teniendo su estructura ya restaurada.

CONCLUSIÓN:

La Pesadilla se alza como el mejor DLC hasta la fecha, retomando el componente cooperativo, con una misión secundaria localizada en la venerada Mansión Croft y una tumba de desafío amplia, enrevesada, complicada y que puede resolverse de diversas maneras y tomando hasta tres o cuatro caminos diferentes dependiendo de las combinaciones de rutas que se escojan; podríamos hablar de la mejor tumba del juego y de la propia trilogía del reinicio. Además, todo el DLC en su conjunto tiene mucho más guion y duración total. Este es el camino a seguir de cara al futuro.

NOTA FINAL: 82/100.

LO MEJOR:

  • Buen sistema de plataformas dentro de la tumba de desafío.
  • Tumba de desafío, misión secundaria y DLC de gran tamaño y extensión respecto a su predecesor.
  • Varios caminos para la resolución de la tumba.
  • Probablemente la mejor tumba de toda la trilogía del reinicio.
  • Vuelta del cooperativo en línea tras su ausencia en “El Pilar”.
  • El regreso, aunque breve, de la Mansión Croft.
  • La aparición de enemigos, aunque sean alucinaciones, que no nos lo pondrán nada fácil.

LO PEOR:

  • La parte de la Mansión Croft es breve, pero podemos disfrutar de ella desde una perspectiva muy interesante.
  • El hecho de que esté incrustada en la campaña principal de la historia pierde algo de contexto para los jugadores que ya han finalizado la campaña en su totalidad.

Análisis | Shadow of the Tomb Raider: El Pilar

El segundo DLC del juego, a análisis.


Ayer se publicó el segundo DLC de Shadow of the Tomb Raider, disponible con el pase de temporada o mediante adquisición independiente. Más de un mes después del lanzamiento del primer contenido descargable, llega ahora El Pilar, la segunda entrega de los DLC’s mensuales.

A diferencia de su predecesor, este DLC ha llegado sin bugs importantes que destrocen la experiencia de juego, aunque eso tiene mucho que ver también con la exclusión del cooperativo, que no está presente en esta nueva entrega, lo que supone un punto negativo respecto al anterior contenido, aunque por supuesto, este componente volverá en el próximo o próximos meses. Queda reflejado que este es uno de los dos DLC que no tienen funcionalidades en línea.

El Pilar nos ofrece una aventura completamente nueva que tiene como objetivo ampliar la experiencia del juego principal, incluyendo una misión secundaria y una tumba de desafío localizadas en la ciudad oculta de Paititi. Las recompensas por jugar y completar este DLC son un traje y su variación, un arco y su variación y la habilidad Mil Ojos, que de poco sirve si se juega en el modo de dificultad Obsesión Mortal y/o se tiene desactivado el instinto de supervivencia. Además, si se ha completado la historia principal, solo se le dará uso en la misión secundaria que tiene lugar después de la tumba.

Como mencionaba en líneas anteriores, la ausencia del cooperativo en línea en este DLC decepciona a la mayor parte de usuarios del mismo, ya que todos esperábamos poder tener esa opción añadida para jugar la tumba de dos maneras diferentes, siendo un elemento que se ha publicitado y promocionado a gran escala, pero parece que este es uno de esos dos contenidos descargables que anunciaron no tendrían cooperativo, por lo que es de suponer que el siguiente lo recupere y, el final, ese tan especial y más grande que el resto, tampoco lo tenga.

Uno de los mejores puntos de este nuevo DLC es que es algo más extenso que el anterior, además de ser más variado a nivel de escenarios, pero peca de ser muy lineal, obligándonos en todo momento a seguir un camino que está perfectamente marcado; no tiene pérdida. De igual manera, apenas hay puzles y el par que podemos encontrarnos no son nada enrevesados. En La Fragua tampoco teníamos grandes puzles, pero la plataforma central por la que teníamos que ascender obligaba a pensar entre los intrínsecos caminos de los laterales, aunque pecaba de otras muchas cosas que El Pilar resuelve.

Lo mejor del DLC es, además de la notable inserción de las plataformas, la presencia de enemigos en la misión secundaria jugable de manera obligatoria tras resolver la tumba y llegar al final de este. Vuelve el componente sigilo o ataque directo que permitirá a los jugadores volver a hacer uso de las armas en caso de que ya hayan terminado el juego y no lo hayan hecho al no haber enemigos hostiles tras el término de la campaña principal. Una vez más, recalcar que la tumba y el DLC en sí es bastante más largo que su predecesor, pero tampoco mucho; quizá, unos diez minutos más de gameplay.

De nuevo, la mayor complicación que el jugador se puede encontrar es jugarlo en Obsesión Mortal y tener que repetir la tumba y la misión secundaria repetidas veces hasta hacerlo sin morir, pero no requiere de grandes quebraderos de cabeza o momentos en los que nos podamos sentir perdidos. Con seguir el camino recto, que está bastante claro desde el principio, no hay mayor complicación.

La tumba, aunque sin puzles que resolver, resulta atractiva visualmente hablando y el hecho de tener que lidiar con los fuertes vientos (algo que solo ocurrió en otra de las tumbas principales del juego), es algo novedoso, pero tampoco consigue alcanzar un nivel de calidad extremadamente elevado, aunque consigue aprobar y ser aceptable.

Lo peor más allá de que no se pueda jugar en cooperativo o que no tenga una dificultad muy elevada es el hecho de que el DLC se sitúe en mitad del juego, cosa que no tiene ningún sentido para los jugadores que ya hayan terminado el título al 100%, porque parece que el contenido ha sido recortado para incluirlo básicamente como un DLC que no tiene más que eso. Hubiera sido mejor expandir el contenido con misiones post-campaña, cuando Lara decide quedarse para ayudar en Paititi y los alrededores, pero no intercalarla de mala manera a mediados de la historia.

CONCLUSIÓN:

El Pilar muestra una clara evolución y mejoría respecto al primer DLC en cuanto a estructura, tamaño y jugabilidad se refiere. Sin embargo, pierde el tan ansiado y promocionado componente cooperativo en línea, que se echa de menos para jugar con amigos y explotar más el DLC, así como que resulta demasiado lineal y esta puede ser una de las principales causas. Mejora bastante, pero no termina de resultar un contenido de gran calibre.

NOTA FINAL: 62/100.

LO MEJOR:

  • Buen sistema de plataformas dentro de la tumba de desafío.
  • Tumba de desafío, misión secundaria y DLC de gran tamaño y extensión respecto a su predecesor.
  • Inserción de enemigos para volver a utilizar técnicas de ataque tanto en sigilo como directamente.

LO PEOR:

  • No hay posibilidad de jugar en cooperativo en línea.
  • Los puzles son poco enrevesados y tan solo hay un par.
  • El camino de la tumba es muy lineal, aunque el de la misión secundaria lo es menos, tampoco se nota en cantidad.

Análisis | Shadow of the Tomb Raider: La Fragua

El primer DLC del juego, a análisis.


Ayer se publicó el primer DLC de Shadow of the Tomb Raider, disponible con el pase de temporada o mediante adquisición independiente. Tras un mes de retraso respecto a la fecha en la que tendría que haber salido, por fin tenemos el primer contenido descargable de la última aventura de Lara Croft.

Sin embargo, este primer DLC mensual ha llegado con numerosos errores en gran parte del mundo, entre los que destacan problemas a la hora de ejecutar el contenido, imposibilidad para jugar en cooperativo o errores de red en PlayStation 4, así como algún que otro bug.

La Fragua nos ofrece una aventura completamente nueva que tiene como objetivo ampliar la experiencia del juego principal, incluyendo una misión secundaria y una tumba de desafío, ambas localizadas en el asentamiento de Kuwaq Yaku. Asimismo, un traje y una variación del mismo, un arma y una otra variación y, en último lugar, una nueva habilidad para Lara denominada Granadera.

Aunque el DLC presume de poderse jugar en solitario o en cooperativo (encarnando a Lara Croft y Abby) con un amigo u otro usuario desconocido, lo cierto es que la única parte que puede jugarse acompañado es la tumba, por lo que tendremos que asegurarnos de haber completado la misión secundaria por nuestra propia cuenta antes de poder acceder a la tumba en cuestión, donde sí podremos completarla con un compañero.

La misión secundaria ofrece, aproximadamente, entre quince minutos y media hora (como máximo, dependiendo de las circunstancias; habilidad, dificultad, etc.) de juego, completándose como una cripta normal del mapeado.

La tumba, mientras tanto, y al requerir de más ingenio, puede llevar otra media hora completarla en la primera partida, pero menos de diez minutos a partir de la segunda. En cooperativo, sin tanto movimiento que hacer gracias al compañerismo, la duración puede verse reducida a entre cinco y diez minutos en la primera partida, como una tumba cualquiera.

La dificultad de la misión secundaria es prácticamente escasa, sin muchas complicaciones siempre y cuando no se juegue en Obsesión Mortal (lo cual obliga a reiniciar desde el último punto de guardado en caso de morir).

Lo mismo pasa con la tumba; su mecánica es la misma de principio a fin y, una vez le coges el truco en los primeros minutos (o en la primera vez que avanzas), lo siguiente es repetir el proceso piso por piso, asegurándonos de no caer o de coger el camino correcto que, salvo en un par de veces que podemos perdernos, no supone un reto mayor. Lo único que puede arruinarnos la partida es morir y empezar desde el principio en la dificultad más alta.

No aporta novedad alguna al sistema de juego que tiene Shadow of the Tomb Raider o sus antecesores en la trilogía del reinicio de los orígenes de Lara Croft, tan solo sirve, generalmente, para volver a entrar en contacto con el título después de haberlo terminado. Sobre todo, si ha sido hace más de dos meses. Permite jugar una hora más que acaba resultando repetitiva, mareante e, incluso, de “clic y avanzar”, porque siempre hay que seguir el mismo patrón.

Si bien es cierto que en las tumbas del juego también podía ocurrir esto, estamos hablando de un DLC que podría, al menos, ser ligeramente más extenso o no perder tanto respecto a la mayoría de tumbas de Shadow of the Tomb Raider, porque no puede decirse que sea mejor que muchas de las principales. Tan solo es una más, sin sobresaltos.

Lo más desafiante llega después, en los modos extra de puntuación y contrarreloj, donde tenemos que conseguir el mayor número de puntos recogiendo marcadores y otros objetos, así como batir los mejores tiempos en el modo contrarreloj, lo cual puede resultar más rejugable para superarnos en cada partida, pero no se disfruta tanto como una buena historia o tumba verdaderamente rompedora y llena de puzles imposibles o difíciles de descubrir. No te hace pensar, simplemente observar y deducir, algo que no es malo, pero no suficiente.

CONCLUSIÓN:

La Fragua resulta entretenido la primera vez que se disfruta del DLC, pero no es un buen inicio para los contenidos descargables mensuales y el pase de temporada, aunque esperemos que vaya a mejor conforme pasen los meses y se publiquen los siguientes añadidos.

NOTA FINAL: 54/100.

LO MEJOR:

  • Permite volver a entrar en contacto con Shadow of the Tomb Raider tras terminar el juego o lo amplía en caso de estar jugando la campaña principal sin haberla terminado.
  • Incluye dos modos de juego diferentes.

LO PEOR:

  • La duración del DLC es demasiado corta.
  • La tumba no es una de las mejores del juego, no se supera respecto a las principales.
  • Los problemas de conectividad y similares en ciertas plataformas y regiones, así como los bugs, que no deberían contemplarse después de un mes de retraso en el lanzamiento de este contenido.

[EXCLUSIVA] El segundo DLC de Shadow of the Tomb Raider se titulará “El Pilar”

El primer DLC de Shadow of the Tomb Raider, titulado The Forge (La Fragua en su adaptación al español), ya ha sido publicado y está disponible para su descarga e instalación en PlayStation 4, Xbox One y PC.

En The Forge (La Fragua), Lara debe enfrentarse a una forja inundada de lava de los dioses caídos con tal de descubrir los secretos de Kuwaq Yaku. A lo largo de su viaje, descubrirá detalles sobre el antiguo legado de un amigo y superará un peligro que, durante mucho tiempo, se creyó perdido entre las llamas. The Forge ofrece una nueva tumba de desafío, jugable tanto en solitario como en cooperativo. Los jugadores que completen la tumba de desafío serán recompensados con la habilidad Granadera, el atuendo Brocken y el arma Umbrage 3-80.

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Una aventura completamente nueva, The Forge es el primero de los siete lanzamientos mensuales de DLC disponibles a través del pase de temporada Shadow of the Tomb Raider, que brinda a los jugadores una gran cantidad de nuevo contenido, tumbas de desafío, experiencias cooperativas, armas y atuendos, y diversas misiones secundarias con una nueva serie de narrativas adicionales.

Si posees Shadow of the Tomb Raider y compras el contenido del DLC, puedes invitar a un amigo que también sea tenga Shadow of the Tomb Raider para que se una a tu sesión de juego para el asalto de tumbas de modo cooperativo.

Asimismo, el segundo lanzamiento de DLC, The Pillar (El Pilar), llegará el próximo mes de diciembre con un nuevo traje idóneo para la nueva tumba y la misión narrativa paralela que incluirá este segundo DLC mensual. Localizado en otra de las zonas del juego principal, esta tumba tendrá como protagonista varios niveles de plataformas, pilares y columnas que habrá que escalar, saltar y rodear, y un nuevo misterio de la cultura peruana.

Además, dos tumbas del juego principal, Court of Death (Corte de la Muerte) y Gate of Xibalba (Puerta de Xibalba), ya pueden jugarse en Score Attack (Reto de puntuación) y Time Attack (Contrarreloj). Court of Death (Corte de la Muerte) se podrá jugar en los modos anteriormente mencionados el 13 de noviembre, y Gate of Xibalba (Puerta de Xibalba) se podrá jugar el 27 de noviembre.

*** Información recogida vía nota de prensa de Square Enix.

El pase de temporada está disponible por 29,99€, y el DLC The Forge se puede comprar, de manera independiente, por 4,99€.

The Pillar saldrá a la venta en diciembre de 2018.